Lunes, 30 de mayo de 2005
Tras pasear mi incultura musical y mis ansias de empaparme de todo y de empaparlas a todas por el Primavera Sound barcelonés puedo afirmar que
a) Iggy Pop sigue en plena forma. Debo confesar que jamás había escuchado nada de los Stooges ni de él en solitario aparte de algún hit, pero no hizo falta, su directo nos electrizó desde el primer minuto y no paramos de brincar hasta el último. Al menos yo. Por cierto, ¿alguien más le oyó gritar “fuck Mas!” o fue una locura mía? Igual alguien de la organización o algún amiguete tiene cuentas pendientes con el líder de CiU (Artur Mas) y le sugirió la consigna...
b) comprendo perfectamente las sospechas de que detrás de su pose cool y su artificiosidad, los llamados 'modelnos' ocultan un gran vacío interior subrayado por una línea en el cerebro. Pero los ejemplares femeninos de esta estirpe me siguen poniendo cachondo.
c) no hay nada mejor, en estos tiempos de medias tintas, pesimismo antropológico y trascendencia envasada, que la reivindicación de lo absurdo, lo incorrecto, lo delirante y lo epatante. En este sentido aplaudir
-el festivo, elegante y ascendente directo de The Arcade Fire, el primero que volvió un poco loco al público.
-la frescura y el carisma de los They might be giants, que no se prestaron al bis aunque estuvimos un buen rato aplaudiendo.
-la excentricidad pop de Oslo Telescopic, unos misteriosos enmascarados franceses que versionaron con gracia el 'Walk like an egyptian' de las Bangles y se fueron desmelenando a medida que avanzaba el concierto. En la web del festival los llamaban herederos de The Residents, aunque yo no diría tanto. Saltaban y se movían frenéticamente, e incluso uno de ellos llegó a emparrarse a un lateral del escenario, pero no pasaron de ahí.
-el potente directo de los Psychic TV de Genesis P-Orridge, que se ha cambiado de sexo y lucia sus recién implantados pechos al aire libre. Muy motivada y gritona, bien acompañada por sus guitarristas, protagonizó una de las actuaciones más entrañables del festival. Durante la misma, tuvo la gentileza de pasar en una pantalla que había tras el escenario el vídeo de su operación de cambio de sexo.
-el delicado pop bucólico y ligeramente marciano de los Mercury Rev. Aunque su rollo suena demasiado New Age, como el canto de una sirena que me quiere convencer de algo...
-la contundencia de los Grabba Grabba Tape, dos tipos disfrazados de peludos pollos rosas que, con una batería y una tabla de mezclas (o sintetizador o lo que sea, no sé lo que era, una cosa en que se tocan botones) hacían maravillas. Su concierto duró muy poco, creo que no más de media hora.
-lamentar, en este campo, la baja de los Television Personalities y el haberme perdido a los Astrud, aunque su último disco no tiene tanta gracia como 'Gran Fuerza'. También fue una putada que los pusieran a la misma hora que Sonic Youth.
d) New Order protagonizaron el concierto más emotivo, acertando en su selección de hits, tocando las mejores del notable nuevo disco y recuperando, para deleite de los fans, dos temazos de Joy Division: 'Transmission' y el mítico 'Love will tear us apart'.
e) tampoco hace falta estar loco o ser un experimentador radical para demostrar que se es bueno. Prueba de ello son el ensoñador clasicismo al piano de Antony & The Johnsons, que fue muy aplaudido aunque yo me dormí; la actitud rock combativa y la fuerza de la voz de Steve Earle, o las desgarradoras baladas country del joven Micah P. Hinson.
f) Nacho Vegas sigue siendo un cojonudo humedecedor de braguetas, así como Los Planetas, ambos bien arropados por sus fans incondicionales. Vegas convenció basando su actuación en el último disco, 'Desaparezca aquí', con las únicas excepciones de 'La plaza de la soledá' (perteneciente a 'Cajas de música difíciles de parar') y el primer tema de la actuación, que creo que es nueva. En cambio, los granadinos liderados por J. dejaron un cierto poso de decepción, estuvieron sosos: las canciones del nuevo disco no conectan demasiado y la cosa sólo se animó cuando empezaron con los hits. 'Santos que yo te pinte', 'Un buen día', 'Segundo premio', 'Cumpleaños total'... La verdad es que, para mi, que nunca los había visto en directo, ya valió la pena poder escuchar esos temazos.
g) los Sonic Youth se hacen grandes pero no han perdido su capacidad de manosear las guitarras como dioses. Kim Gordon sigue estando guapísima y su sensual susurro de “spirits desire: one will fall” anunciando 'Teenage Riot' al final del concierto fue todo un regalo para una hora y pico estupenda en que tampoco faltó el clásicazo 'Catholic Block'.
h) Echo & The Bunnymen también gustaron en el Auditorio, con una breve pero sentida actuación. Llamaron al público a abandonar sus asientos y darles más calor, recompensando con 'The killing moon' y otros de los temas que les han hecho famosos. Ian McCulloch se marcó una anticlimática pero evocadora versión del 'Walk on the wild side' de Lou Reed.
i) el apoteósico fin de fiesta, a parte de los diferentes DJ's que debían estar desperdigados por los escenarios y a los que no me molesté en visitar, fue en el escenario de CD Drome con los franceses M83, todo un lujazo de post-rock apenas acompañado de letra en el que se fue aglomerando todo el público que iba llegando de los otros escenarios donde terminaban otras actuaciones. Deliciosa explosión de sonido celebrada por un público que, más que moverse al ritmo de la música, se resistía a aceptar que el festival se acababa.
j) me dolió, ya que soy un gran consumidor de shawarmas, que los del Primavera Sound fueran tan tóxicos. En cambio los crépes estaban muy ricos y los bocadillos, pese a la dejadez de su composición y puesta en escena, eran grandotes y ayudaban a acallar el hambre. La nueva morada del festival en el recinto del Forum cuenta con mi aprobación, mucho más espacio y muy bien montado todo, no como en el Festimad. Todo un detalle lo de poner autobuses hacia Plaza Cataluña durante la noche y con frecuencia.
k) buenos DJ's. El viernes disfrutamos hasta el amanecer con la sensualidad electrónica y las filigranas de DJ Krush y el sábado, en uno de los momentos más puramente individuales, emocionantes y locos del Festival entré a saco por unos minutos en una carpa donde pusieron seguidos tres auténticos megahits de la movida madrileña: 'Enamorado de la moda juvenil' de Radio Futura, 'La rebelión de los electrodomésticos' de Alaska y los Pegamoides y la preciosa 'Autosuficiencia' de Parálisis Permanente. Luego sonaron los Ramones, los Village People, los Smiths y otras piezas típicamente ochenteras. Que bonito!
l) todo parecido entre esto y una crónica musical seria es pura coincidencia. Ya véis que soy poco exigente, apenas pongo a parir a nadie. Ruego comprended mi incapacidad, dado que estoy medio ciego y medio sordo, para dictaminar si un escenario suena bien o suena mal o si las guitarras estaban descoordinadas. Eso lo dejo para los profesionales. Así han pasado las cosas por mi cabeza, y así os las he contado. Bueno, mis delirios pajeros los dejo para otras tribunas más adecuadas. Besos.
Por: Toni Junyent | General | Comentarios (0) | Referencias (0)